El trabajo a distancia ha llegado para quedarse.

Es verdad que muchas compañias y organizaciones ya poseían esta fórmula laboral completamente dentro en sus construcciones, pero la de hoy crisis generada por la amenaza del COVID-19 ha hecho que muchas otras hayan tenido que, o bien ajustarse a la novedosa circunstancia en tiempo récord, o bien hayan tomado conciencia de que no solo es una opción sino que puede ser una alternativa costumbre y eficaz.

No obstante, los expertos en psicología del trabajo creen que todavía quedan atentos varios desafíos por solucionar para conseguir que el trabajo a distancia sea verdaderamente eficaz tanto para las compañías como para los trabajadores.

Para estos últimos, el profesional ofrece estas seis claves para evadir el agotamiento, la desorganización y el estrés y para hacer mejor la actualización del teletrabajo:

1. Sostener los horarios habituales

Es considerable, de la misma forma que asegura, despertarte en el momento de siempre y proteger los mismos hábitos que si se fuera a trabajar fuera de casa.

Puedes tener la elasticidad de integrar el tiempo de transporte en tiempo de sueño o puedes usarlo para llevar a cabo deporte antes de empezar a trabajar

2. Fijar los objetivos

Detallar los objetivos que se quiere hallar en la día es primordial para ser eficaz.

En este sentido, el profesional reitera que la consideración de ser verdadera con ellos tal es así que sea viable lograr todos los días el 80% o bastante más de lo que nos hayamos fijado.

3. Marcar una rutina de trabajo

Es considerable determinar un horario con las ocupaciones que iremos a realizar a lo largo del día, en el que se integre no solo el trabajo personal, sino además las reuniones, las muestras, las llamadas o las comunicaciones.

4. Integrar el descanso y el ocio en la jornada

Es requisito llevar a cabo paradas para reposar.

Cada 40-50 minutos de labor que requiere intelecto efectivo, sería bueno llevar a cabo una parada. En la situación de que se mantenga reuniones virtuales, sería aconsejable, en la medida donde resultase viable, llevar a cabo un receso cada hora y media o dos horas porque eso dejará evadir la dispersión y el agotamiento del cerebro.

De todas formas es clave dejar instantes en la día para llevar a cabo aquello que nos gusta: «hobbies», deporte o ejercicios en el hogar, comunicar instantes con la pareja o los hijos y también comentar con amigos utilizando la tecnología que poseemos a nuestro alcance.

5. Comprender nuestros biorritmos

No poseemos la misma energía, ni la misma concentración ni el mismo arrojo durante las diferentes etapas del día.

Por eso el profesional sugiere hacer las tareas que menos nos agradan cuando nos encontremos mejor y hacer las que más agradables nos resultan cuando nuestro desempeño tienda a ser más reducido, por cansancio o acumulación.

6. Gestiona las emociones

Además es importante que seamos conscientes y prestemos atención a nuestros estados de arrojo, que nos llevarán a tener diferentes emociones.

Mantener un estado de arrojo positivo va a hacer que generemos emociones que nos beneficien y aumenten nuestro rendimiento. Remolonear en la cama puede conducir a no cumplir los horarios

Errores que tienen la posibilidad de llevarnos a trabajar más horas o inclusive a padecer estrés

Hábitos tan sencillos como quitarte el pijama, ofrecerte una ducha y desayunar bien para enfrentar la día son más indispensables de lo que se ve para empezar bien el día de trabajo.

Según enseña el profesional, si la persona no se enlista la día laboral ni se fija unos objetivos que debe hallar en el día, va a ser más complicado que acabe el día con la sensación de que hizo bien su trabajo.

Para organizarse mejor, el profesional tiene que fijarse un tiempo de ejecución (o duración establecida) para cada labor.

La iniciativa es que no tenemos la posibilidad de dedicar bastante más de lo que sea correcto a todas ellas porque llevarlo a cabo podría entorpecer de manera directa con la eficacia.

Es considerable no caer en la impulsividad o en predecir pensamientos o ocasiones negativas que nos lleven a emociones dañinos que nos secuestren y nos contengan en un estrés continuo que disminuya el rendimiento.

Otra cuestión servible va a ser saber antes las distintas opciones tecnológicas y prácticas que permitan mejorar el tiempo y las tareas: subir documentos o fotos, comunicar escritorios, comunicaciones con el conjunto…

De hecho, uno de los enormes contrincantes de la eficacia en el trabajo es procrastinar.

Como poseemos más tiempo del recurrente, tenemos la posibilidad de ir dejando tareas para luego hasta que llega un instante en el que se nos acumulan tantas que no tenemos la posibilidad de con ellas.

Y eso es lo que nos puede crear un estrés no esperado.

Cómo llevar a cabo coincidente el trabajo a distancia con el confinamiento

Y en este momento debemos contextualizar, ya que en el instante de hoy muchas familias están en su casa confinadas gracias a la amenaza del Covid-19, tal es así que varias personas se ven en la necesidad de compatibilizar su tarea como trabajadores con su papel como padres, mamás, parejas o cuidadores (mayores, dependientes, mascotas…).

Es considerable tener claro que la circunstancia es temporal, su consejo es fomentar la organización del núcleo familiar para sacar lo más alto de cada uno, evadiendo todo lo viable las rencillas, discusiones o conflictos entre los integrantes.

Con los jóvenes.

Es considerable que tengan prácticas de trabajo establecidas donde logren realizar sus ocupaciones institucionales.

Cuando sea viable, se puede dejar que trabajen con nosotros , porque a ellos les agrada imitarnos y ésta puede ser una aceptable oportunidad para que lo hagan.

Con los adolescentes y jovenes.

Hay que implicarles en la construcción de los horarios y ocupaciones, de esta forma como tenerles informados y hacerles parte de todo el desarrollo y, desde luego, que se sientan parte de la conclusión con triunfo para la familia de esta circunstancia de aislamiento.

Con la pareja.

Ha llegado el instante de ser más comprensivos, más empáticos y de comprender que el ámbito puede entorpecer la comunicación.

Por consiguiente hay que estar más alerta para ofrecer más espacio a la otra persona y llevar a cabo una escucha profunda de lo que nos está diciendo y de lo que nos comunica sin expresiones (comunicación no verbal).

horario orientativo

  • 7-8 horas al día para reposar y reposar.
  • 8 horas dedicadas al trabajo
  • ½ hora – 1 hora a la educación física día tras día (en casa).
  • ½ hora a la calma o desconexión (meditación o descanso sin pantallas)
  • 2-3 horas aplicados a la familia (pareja, hijos…)
  • 1 hora para los hobbies (series, leer, pintura, música..). Mejor compartidos, claro.
  • Y el resto, se dedicaría a las tareas de cocinado, orden y organización de la vivienda y las comidas…